Muffin airplanes
Un nuevo post de recetas, para los que los echabáis de menos.
El protagonista de este post, más que la receta es un molde de compré compulsivamente el otro día en el Stock:

Mola, eh?
Las instrucciones dicen que utilices tu receta de muffins o pastel favorito para hacerlas y luego las decores. Pues bien, el primer intento fue con una receta de muffins con trozitos de chocolate:
Ingredientes (para 10-12 muffins)
- 1 1/2 tazas de harina normal
- 3/4 taza de azúcar
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 cucharaditas de levadura en polvo
- 1/3 taza de aceite de oliva
- 1 huevo
- 1/3 taza de leche
- 1/2 taza de gotas (chips) de chocolate negro (o con leche, o blanco, al gusto)
- Mini-Smarties o lo que se os ocurra para decorar

Preparación
Precalentar el horno a 200ºC.
Mezclar la taza y media de harina con los 3/4 de taza de azúcar, la sal y la levadura.
En una taza colocar el aceite, añadir el huevo y rellenar con leche. Mezclar esto con la mezcla de la harina. Añadir las gotas de chocolate y mezclar.
Rellenar el molde hasta 2/3 del borde, dejando espacio para que las muffins subas sin salirse demasiado del molde.
Poner en el molde entre 20-25 minutos al horno hasta que queden dorados (pinchar con cuchillo y que salga limpio).

El resultado tenía muy buena pinta, pero no se desmoldó bien, no sé si porque no engrasamos bien el molde o porque la mezcla esta no queda suficientemente firme como para salir de una pieza. Así que tuvimos que decorar los aviones por la parte “de abajo”, dejándolos dentro del molde para que no se desmontaran demasiado.

La próxima vez prebaremos con una receta para bundt cake, que es algo que he descubierto recientemente y que tiene pinta de que va a ser más adecuada para moldes complejos de este tipo. Ya os mantendré informados de si funciona.
Operación Hello Kitty cake
La semana pasada fue el cumple de Alan, y la única petición que nos hizo fue que quería un “Hello Kitty cake” mu grande, mu grande, para compartirlo con sus amiguitos de la guarde. Así que, manos a la obra!
Después de muchas deliberaciones decidimos que lo más fácil iba a ser comprar un molde con la forma y hacer alguna especie de cobertura de chocolate.
Lo primero era intentar hacer una cobertura de chocolate usando el molde:

Primero los detalles de color

La versión 1.0 nos quedó con los colores un poco mezclados

Versión 2, con un chocolate distinto, quedó con un color irregular

La versión 3 decidió pegarse al molde como si fuera una lapa, desastre! A este paso no le haremos la competencia al Rovira
También hicimos diferentes pruebas con el bizcocho. Primero pensamos que un ligero bizcocho de yogur estaría bien para compensar el atracón de chocolate:

Craso error, demasiado ligero, no guardó la forma del molde (además de negarse a salir de una sola pieza)
No nos quedó más remedio que probar con la receta que venía con el molde, teniendo que tirar de la ayuda del google translator, porque la receta estaba en alemán. Quedó un bizcocho bastante denso pero que conservó muy bien la forma.
Para la guarde decidimos utilizar la cobertura de chocolate v2, después de hacer dos bizcochos ya no eran horas de ponerse a fundir chocolate. Por suerte los niños de 3 años no son muy exigentes y todos estaban encantados con la tarta.
Para la fiesta en casa hicimos otra cara de chocolate, esta vez utilizando el mismo chocolate que en la versión 1, pero quedó demasiado fino y se volvió a romper al sacarlo. Por suerte sólo se partió en tres partes, así que, como ya estábamos hasta el moño de fundir chocolate, las pegamos sobre la base, añadimos suficiente purpurina comestible y virutas de azúcar como para despistar y listo.

Versión definitiva, si no lo miras con mucha atención no se ve la chapu (casi). ¿Pero y lo bonito que queda el bokeh en el lazo?
Helados!
El otro día estaba en plan experimentador y me decidí a probar suerte haciendo un par de helados:
Receta: http://www.mercadocalabajio.com/2012/07/helado-de-gofio-y-pinones.html
Está bastante bueno, pero ha quedado muy denso, lo cual hace difícil sacarlo del recipiente.
El segundo es un sabor que hace tiempo que echamos de menos, ya que en este país no se encuentra:
Receta de miguev: http://cocina.vilelachico.com/blog/2011/08/helado-de-te-verde-matcha/
Éste ha quedado bastante mejor de textura, y eso que durante la preparación se me cortó la crema y no se acabó de espesar (igual por eso no ha quedado tan denso). Lo que me ha quedado es un poco fuerte de matcha, sabe demasiado a té verde. Para la próxima vez pondremos menos.
Tarta heredada de peras
Heredada del early bird, elaborada con una lata de peras que nos dejó en herencia, con las especias que también nos dejó amablemente, e incluso en el mismo molde en el que fue elaborada la receta original. Auténtica y genuina, oiga.

La receta la podéis ver en el post original, no la voy a fusilar aquí, pa qué! Eso sí, nos hemos saltado el paso opcional de desmoldarla sobre la encimera, como podéis observar queda bien sacándola directamente sobre un plato (aunque el sabor igual no es lo mismo).
Experimentos culinarios: calabaza rellena
El original aquí. Como normalmente estas webs de televisiones cambian muy a menudo y los contenidos no suelen durar mucho, vamos a poner nuestra versión aquí porque esto está demasiado bueno como para perder la receta.
Ingredientes para dos:
- 1 calabaza de esas naranjas alargadas (no muy grande, de menos de 1 kilo)
- 1 diente de ajo machacado
- 25g de mantequilla
- 40g de nueces
- 100g de queso azul o de cabra o lo que tengáis (nosotros usamos pecorino romano, la próxima vez probaremos con el de cabra)
- 75g de bacon en taquitos o en tiras
- 1 cucharadita de tomillo
- 1 cucharada de miel (opcional)
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
1. Partir la squash por la mitad y quitar las semillas y demás.
2. Poner el ajo y la mantequilla en el hueco de las semillas, echar un poco de aceite por encima, sal y pimienta.

3. Al horno a 190º por unos 45 minutos (hasta que esté blanda).
4. Freír el bacon hasta que quede crujiente (o utilizar el método early bird para churruscar bacon).
5. Sacar la carne de la calabaza con una cuchara en un bol. Machacar un poco y añadir casi todo el queso, las nueces, el bacon y el tomillo.

6. Rellenar la calabaza con la mezcla esta y espolvorear con el queso y las nueces restantes. Añadir la miel por encima (opcional, yo me olvidé de ponerla y la calabaza ya era bastante dulce por sí misma).
7. Al horno otra vez, 15 minutos y a comer!

Salmorejo
El amigo cree que puede superarnos dedicándose al innoble arte de copiar y pegar, aaaah, aficionadillos, tenemos muchas más recetas bajo la manga de las que te da tiempo a fusilar. Además, si seguimos a éste paso tendremos que descontar las fusiladas de la puntuación oficial, por lo menos la próxima invéntate alguna anécdota de cuando las estabas haciendo, como que el zulo salió ardiendo, o que el horno daba calambre, algo.
Pero al grano, os dejamos con una nueva herejía practicada sobre un plato typical spanish para adaptarlo a la escasez de ingredientes originales que padecemos en la isla. Esta es una de nuestras recetas favoritas, desde que estuvimos de vacaciones en Córdoba y re-descubrimos este plato que venimos haciéndolo muy a menudo (cuando tenemos jamón, claro).
Ingredientes (para dos):
- 120 gr de pan duro (o pan de molde)
- 2 ó 3 tomates maduros
- un diente de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de vinagre de módena
- pimienta y sal
- 2 huevos duros
- tiras de jamón serrano
Ponemos el pan duro en un vaso de batidora. Nosotros a veces lo hacemos con pan de molde normal, ya que aquí es muy difícil conseguir un pan decente, y queda igual de bueno. Otra cosa que solemos hacer cuando compramos pan de molde y se acerca la fecha de caducidad es dejarlo secar, y una vez se ha puesto duro tarda mucho más en estropearse (aquí, como por arte de magia, cuando el pan de molde llega a su fecha de caducidad se pone verde, al día siguiente ya no te lo puedes comer).
Añadimos un poco de agua, para que el pan se reblandezca (sólo si éste es duro, y muy poca, un par de cucharadas o tres). Luego las dos cucharadas de aceite y la de vinagre, el ajo, los tomates partidos en dos, la sal, una pizca de pimienta y un huevo duro (sin cáscara, se entiende). Lo pasamos todo por la batidora hasta que quede homogéneo. Corregimos de sal y de vinagre para dejarlo a nuestro gusto.
Servimos en platos y adornamos con el otro huevo duro picado y las tiras de jamón.

Pancake Tuesday
En Irlanda hoy es el día equivalente al jueves lardero (o día de la tortilla), básicamente el último día de abuso proteínico antes de la quaresma, especialmente en forma de alimentos hechos con huevo (en Catalunya es típico a parte de la tortilla comer también botifarra de huevo).
Aquí como el tema tortilla es una cosa moderna, la tradición es hacer pancakes, lo que sería el típico crêpe de toda la vida en Francia.
El año pasado ya hicimos los pancakes utilizando, cómo no, la solución para vagos. Este año, visto que la cosa no es tan difícil, hemos optado por hacerlos a la vieja usanza.
No voy a poner la receta porque es bastante trivial, a estas alturas ya espero de vosotros cierto nivel culinario en el que recetas de este tipo están superadas.
Gambas al horno con queso feta (Garithes Youvetsi)
Warning: este plato es adictivo!
Aaaah, esta es una de las maravillas que nos trajimos de Grecia y que cada vez que lo cocinamos nos traslada a parajes más soleados. Tuvimos la suerte de probar esta delicia el primer día de estar allí y, desde ese momento, la pedíamos casi cada vez que estaba en la carta (por cierto, en los menús solían escribirlo como prawns saganaki, no con el nombre raro que he puesto en el título) y no salimos hartos de ella ni mucho menos (de hecho, nos compramos dos libros de cocina griega para poder tener esta receta).
Para 2 personas
- 180 g de gambas ya peladas o 300g de gambas con piel
- 150g de queso feta
- 200 g de tomate en lata troceado
- 2 tomates pelados y cortados a rodajas
- 1 cebolla grande troceada
- 125 ml caldo de verduras (o vino blanco, normalmente no tenemos vino blanco para cocinar y le echamos caldo de verduras, con vino está más bueno, si es que eso es posible)
- 1 diente de ajo majado
- 1 guindilla pequeña machacada (opcional)
- 1/4 cucharadita de miel
- 1/2 cucharada de orégano
- 1 ramillete pequeño de perejil fresco troceado
- 1/8 de cucharadita (o menos si lo encontráis muy fuerte) de comino molido
- Sal
- Pimienta negra molida
- Aceite de oliva
- Pan del bueno (imprescindible!)
Comenzamos poniendo un poco de aceite de oliva en una sartén y salteando las gambas. Si las compráis ya peladas y cocidas, que es por desgracia como las venden en la mayoría de sitios de aquí, no hace falta que las salteéis mucho, un par de minutos para que cojan colorcillo y ya. Si no están peladas, quitadles la vena que tienen en la parte de atrás antes de saltearlas durante 4 ó 5 minutos. Retirar las gambas en un bol y taparlo.
Limpiamos un poco la sartén para quitarle los restos de las gambas (con una servilleta de papel bastaría) y la devolvemos al fuego con una cucharada de aceite. Echamos la cebolla y la sofreímos durante unos 8 minutos, o hasta que esté doradita. Añadimos a continuación el ajo, el tomate de lata, el comino, la guindilla (si queréis que pique) y la miel. Se deja a fuego medio unos 8-10 minutos, hasta que se evapore gran parte del líquido. Después añadimos el caldo de verduras, el orégano, el perejil, sal (muy poca, que el queso feta es bastante salado) y pimienta negra al gusto. Dejamos que se vaya cociendo otros 8 minutos.
Mientras tanto, vamos preparando el queso feta. Basicámente se trata de trocearlo para mezclarlo con la salsa. A nosotros nos gusta bien mezclado así que lo machacamos bastante, pero había sitios que lo ponían con trozos grandes de queso, supongo que va a gustos. Podemos ir también pelando los tomates y partiéndolos a rodajas.
Encendemos el horno a 180 grados. Retiramos la salsa del fuego, la pasamos por la picadora (esto también es opcional) y la ponemos en una fuente de horno. Añadimos el feta y lo mezclamos bien. Sobre esta salsa vamos colocando las gambas ya peladas (podéis echar sobre ellas cualquier caldo que hayan soltado en el bol, le dará más sabor) y encima de todo las rodajas de tomate. Echar un chorrillo de aceite de oliva por encima.
Al horno 15 minutos y ya está!

Mientras el plato se va acabando de hacer al horno podéis ir descorchando una botellita de vino blanco de Santorini (je, je) e ir abriendo el apetito con unas olivas de Kalamata
.
Se puede presentar con unos gajos de limón, está muy bueno echando un poco de zumo de limón por encima, aunque es totalmente opcional, y por supuesto, con pan del bueno para mojar, y es que sin pan no es lo mismo.
Variaciones: lo que está de vicio de este plato es la salsa, por lo que se pueden cambiar las gambas por cualquier otra cosa que os apetezca, nosotros lo hemos probado con pollo y estaba igual de bueno. Incluso la salsa por sí sola ya vale la pena, si sois vegetarianos
o no tenéis nada más en la nevera.
Lo bueno de esta receta también es que se puede preparar con toda la antelación que quieras y dejarla justo antes del último paso. Y cuando llegue la hora de comer 15 minutillos al horno y listo.
Ensalada griega de berenjenas (Melitzanosalata)
Otra receta para el archivo universal, la primera de las que hemos “adquirido” para nuestro repertorio de nuestro periplo por tierras helénicas (sí, habrán más). Ésta la hicimos para la fiesta que organizamos en casa hace un par de meses.
Ingredientes:
- Una berenjena asada (si puede ser a la brasa mejor que al horno, of course)
- 1 cucharadita de orégano
- 1 cucharada de cebolla troceada muy fina (puede ser asada también o cruda, al gusto)
- 1/2 ajo triturado
- Sal y pimienta blanca
- Medio limón pequeño
- 1 cucharada de yogur griego
- 1 cucharada de perejil troceado
- 1 cucharada de aceite oliva virgen
Pelamos la berenjena y le quitamos las pepitas, todas las que podamos. Luego troceamos la carne en trocitos muy pequeños. Añadimos el ajo, la cebolla, el orégano, el perejil, la sal y la pimienta. Lo mezclamos todo muy bien. Añadimos el zumo del limón, el yogur, y el aceite de oliva y seguimos mezclando. Cuando esté todo bien mezclado lo probamos y añadimos zumo de limón y/o aceite hasta que esté a nuestro gusto (no pongáis mucho zumo de limón que quedará muy ácido).
Lo dejamos en la nevera unas horas y para servir podemos añadir un poco de yogur en el centro a modo de adorno junto con unas alcaparras, pimentón y un chorro de aceite. Y la ramita de perejil que no falte, en forma de trébol para que se note que estamos en Éire:

Opcional: en Grecia había sitios donde le añadían tomate troceado además de cebolla, también está bueno. Incluso con trozos de pimiento asado también.
Focaccia de avoca
Ésta es una de las recetas del libro que le regalaron a bea por su cumple que más nos gusta, voy a ponerla aquí con nuestras pequeñas variaciones para acordarnos más que nada, y porque el early ya nos gana en número de recetas, y no puede ser.
Así es como va a quedar, para que vayáis salivando:

Ingredientes:
- 1 cucharadita de azúcar
- 2 cucharaditas de levadura rápida (en el libro recomiendan levadura fresca, de la que se usa en panadería, pero nosotros sólo hemos visto una tienda en el centro donde la vendan, y nunca nos acordamos de pasarnos por allí)
- 250 ml de agua templada
- 450 g de harina fuerte para hacer pan
- 1/2 cucharadita de sal
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- Sal marina para adornar (maldon, ya puestos)
Opcional:
- Tomates cherry
- Tomates secos
- Olivas
- Romero o alguna otra hierba que os guste
Nosotros hacemos la masa con la breadmachine, un gran invento. Básicamente, se ponen todos los ingredientes dentro en el orden correcto, a saber: primero el agua, luego el azúcar y la sal, la harina, en en centro de la harina se hace un hueco y se coloca la levadura y, por último, dos cucharadas de aceite. El aspecto de los ingredientes antes de empezar es éste:

Ponemos la máquina en el modo sólo amasar (dough en nuestro modelo), ya que no vamos a usar la breadmachine para hornear, y lo dejamos mezclando durante unos 15 minutos.
Si no tenéis maquinita, el libro recomienda disolver levadura un poco de agua templada y dejarla reposar 10 minutos. Mientrastanto mezclamos muy bien la harina, la sal y el azúcar. Añadimos el resto del agua, la levadura ya disuelta y el aceite y lo amasamos a mano durante 10-15 minutos.
Una vez amasado lo dejamos reposar 1 hora tapado. Nosotros lo dejamos tal cual dentro de la máquina, si no, lo podéis tapar con un film transparente de esos. Al cabo de esa hora, sacamos el pedazo de masa, que habrá subido como al doble y lo extendemos en una bandeja de horno. Hacemos marcas con los dedos para que queden huequecitos.
Si queremos darle un toque de sabor, es el momento de añadir cualquier ingrediente extra que nos parezca. En nuestro caso le pusimos unos tomatitos, unas olivas, tomates secos (estos hay que dejarlos en agua caliente un rato antes de usarlos para que se rehidraten) y unas hojotas de romero. Taparlo todo con un trapo de cocina húmedo y dejar reposar otros 20 minutos.
Precalentar el horno a 220º. Esparcir el resto aceite por encima, una cucharadita colmada de sal marina y al horno: 10 minutos a 220º y luego bajar a 180º durante otros 15 minutos.
Y ya lo tenéis, éste es el aspecto recién salido del horno:

Paellas?
En el centro comercial de St. Stephens green hay una tienda de outlet. Su especialidad es la ropa, aunque también hay una zona de juguetes, una de comida (donde hemos llegado a ver turrón, claro que comprar comida outlet, nu sé yo…) y otra de cosas del hogar. En ésta última, a veces nos encontramos cosas curiosas, como estas paellas del eroski:

Como hace tiempo que txema me da la paliza para hacer una paella, al final nos compramos una, pero no de estas grandotas, si no una que había otro día de un tamaño más adecuado para dos personas.
Ahora sólo nos falta estrenarla
.
Brownie
Como últimamente no tenemos muchas novedades, básicamente estamos en proceso de preparación de nuestras merecidas, y casi inminentes por fin, vacaciones, voy a poner un post de esos de relleno, pero que son de los que más éxitos tienen a juzgar por las estadísticas: una receta de postres.
En este caso, el brownie que pudieron degustar los que vinieron a mi fiesta de cumpleaños. Allá va:
Ingredientes:
- 110g mantequilla
- 225g caster sugar
- 1 cucharadita de vainilla
- 2 huevos + 1 clara de huevo
- 75g chocolate en polvo
- 110g harina
- 1/2 cucharadita levadura
- 1/2 cucharadita sal
- 150g nueces de pecan troceadas
Engrasar un molde cuadrado, bueno, cualquiera vale en realidad pero el típico brownie es cuadrado.
Batir la mantequilla con los huevos, el azúcar y la vainilla. Mezclar el cacao, la harina, la levadura y la sal. Juntarlo todo y removerlo bien. Añadir las nueces y mezclarlas bien con el resto de la masa.
Volcarlo en el molde y al horno a 175 grados durante 25-30 minutos (lo típico, pinchar un cuchillo para probar que esté hecho). En el molde queda tal que así, antes de meterlo al horno:

Aquí podéis ver el resultado una vez desmoldado, y a medio empezar (ya habían llegado los primeros invitados):

La mejor forma de servir un brownie, por cierto, es caliente con una bola de helado de vainilla encima.
Bon appétit!
Risotto de champiñones (quick and easy)
Aquí va la receta de risotto que pedía Fredi, perdón por el retraso, es que soy un poco vago.
Disclaimer: aclarar antes de que alguien nos tache de herejes que esta receta no es la tradicional para hacer un risotto. Es la versión “quick and easy”, porque hacer un risotto de verdad es un curro y no siempre se tiene tiempo de sobras ni ganas para ello. Así que para este caso vamos a sacarle provecho a ese trasto que normalmente sólo usáis para calentar la leche por la mañana, sí queridas, hablo de nuestro amigo el microondas.
Ingredientes para 2 personas:
- 125 g de arroz para risotto (arborio o carnaroli)
- 1/2 cebolla
- 25 g de mantequilla
- 400425 ml de caldo de verduras
- 10-15 champiñones
- 50 g de parmesano rayado
- un chorrito de vino blanco
- un par de hebras de azafrán (opcional)
Comenzamos poniendo a calentar el caldo de verduras en un cazo junto con el vino. Si no tenéis caldo de verduras podéis hacerlo con una pastilla de caldo, supongo que esto es obvio pero lo comento por si a alguien no se le había ocurrido.
Regla opcional: calentar un par de cucharadas de agua en un vasito y echar el azafrán dentro.
Mientras se calienta el caldo, ponemos en un bol para microondas (de cristal, vamos) la mantequilla, 30 segundos a máxima potencia. Ojo, que sea un bol grande, que los champiñones ocupan mucho espacio y os podéis encontrar que luego no os quepan. Avisados quedáis.
Añadimos a la mantequilla fundida la cebolla bien picada, la removemos bien y al micro otra vez, 2 minutos.
Ahora añadimos el arroz al bol, lo removemos bien para que se mezcle con la mantequilla y la cebolla y otra vez al microondas, 1 minuto.
Sacamos el arroz y añadimos el caldo ya caliente y el agua con el azafrán, y vuelta al micro 8 minutos. A la mitad del tiempo lo podéis parar, remover el contenido y volver a poner en marcha.
Mientras, vamos partiendo los champiñones en láminas finas.
Sacamos el arroz, lo removemos bien, añadimos los champis, los mezclamos bien con el arroz y vuelta al micro para el tramo final: 7 minutos. Repetid el paso de remover el arroz a mitad del tiempo.
Sacamos el bol del micro, añadimos el queso rayado y lo removemos bien para que quede uniformemente repartido. Tapamos el bol y lo dejamos reposar 5 minutos.
Y ya está. Cuidado que el bol quemará cada vez que lo saquéis del microondas (otra cosa obvia). En total unos 20 minutos de cocción y algunos más de preparación de los ingredientes. Por cierto, los tiempos son siempre a máxima potencia, que en nuestro caso son 900 W. Hay que ajustar los dos últimos tiempos de cocción más o menos según la potencia que tengáis vosotros y el punto de cocción que más os guste para el arroz (más duro o más pasadito). O sea que os llevará unas cuantas pruebas ajustar el tiempo a vuestro gusto.
Regla opcional: si tenéis ganas podéis saltear los champiñones con un poquito de ajo en una sartén antes de añadirlos al arroz, de esta forma quedan más gustosos (pero ensuciáis más cacharros claro).
Regla avanzada: añadir un poco de aceite de oliva en el plato realza el sabor una pasada (sobretodo si el aceite es bueno).
Por supuesto, esta receta es base para cualquier variación que os podáis imaginar. Por ejemplo nosotros lo hacemos a veces con gambas en lugar de champis. En ese caso utilizamos caldo de pescado.
Las fotos ya las podré otro día. Que lo disfrutéis.

Pase a producción y revetlla de Sant Joan
Hoy es sábado, pero estoy currando, por fin este fin de semana pasamos a producción el proyecto en el que he estado trabajando. Bueno, de hecho el pase fue anoche, hoy estamos aquí de soporte esperando que el equipo de test acabe de probar que todo funciona correctamente. Creo que es el primer proyecto en el que trabajo en el que se hacen pruebas en el propio entorno de producción, lo normal donde estaba antes era hacer un pase entre semana y si había algún fallo ya nos informarían los usuarios al día siguiente
. Yo creo que el entorno de producción no debería ser para hacer pruebas, todo debería llegar ahí probado de antes, pero bueno, supongo que en los bancos debe ser más normal esto, estamos hablando de pasta y no puedes permitirte ni un error. En fin, que a esperar tocan. Vaya, mientras escribía esto ha aparecido el primer fallo, esperemos que no sea nada grave….
De momento nos han traído el desayuno, un bocata de Irish Breakfast, esto es, una chapata con bacon, un huevo frito, salchichas y ketchup, sólo faltaba el black pudding. Ideal para las arterias, pero estaba bueno, qué demonios!
Mientras, la pobre bea está en casa acabando de preparar la mini-verbena de san juan que estamos organizando, la primera que celebramos aquí y nos hace ilusión y todo. No habrá petardos (aquí están prohibidos), pero sí hemos hecho coca, que no podía faltar.
Como no tengo nada mejor que hacer, pues voy a poneros aquí algunas fotillos de la preparación de la coca, que nos llevó casi toda la tarde y parte de la noche, para que los invitados vayan abriendo boca.
Lo primero es hacer la crema pastelera, porque luego hay que dejarla enfríar mientras hacemos el resto. Nosotros no seguimos exactamente este orden y luego tuvimos que dejar reposar la masa de la coca más de lo que esperábamos:
Remena que remena, lo jodío de la crema es que no puedes parar ni un microsegundo de moverla porque se pega, y eso que ya tenía los brazos hechos caldo de hacer la masa (bueno, de eso y de cargar una mesa y unas sillas que compramos el día anterior para la terraza, un infierno).
Aquí me veis con las manos en la masa, que reza la canción (en realidad había parado un momento para posar, evidentemente no se amasa una coca con el poco arte con el que aparezco en la foto). Ah, todo este pegote es sólo la mitad de la masa, el resto lo usaremos luego:

Una vez estirada la masa procedemos a extender la crema (ya fría):

Después extendemos la segunda mitad de la masa. Aquí veis qué se puede usar cuando no tienes un rodillo a mano, una botella vacía de riesling:

Segunda fase, colocar, sin estropear demasiado la capa de crema, la segund mitad de la masa sobre la primera, no es tan fácil como parece:

Bueno, hemos conseguido tapar la coca, y después de dejarla reposar 45 minutos, que aprovechamos para preparar más cosas para hoy no os creáis que nos dedicamos a hacer el vago, toca decorarla. Aquí no se lleva lo de la fruta escarchada (excepto las cerezas, por supuesto), así que lo único que pudimos encontrar fue una especie de melon escarchado, ya veremos qué tal queda. Ah, y los piñones, por supuesto, y no en plan raquítico como suelen echarle en las panaderías, no, a tutiplén.
Ala, p’al horno. Mientras la coca se hacía, ESB (la compañía eléctrica) nos quiso hacer la gracia de dejarnos sin luz. Por suerte ya sólo le quedaban unos minutos, así que la dejamos en el horno rezando que el calor residual fuese suficiente para que se acabara de hacer. Si no sale buena, ya tenemos a quien echarle la culpa:

Finalmente se hizo la luz al cabo del rato y decidimos ir al horno a ver qué tal había quedado el tema, de momento tiene buena pinta:

Y una vez fuera, realmente da el pego, si es que somos unos profesionales, esta noche comprobaremos si el fruto de tanto esfuerzo ha merecido la pena, si está tan buena como aparenta, probablemente sí:

Pues ale, si hay peticiones ya publicaré la receta. Yo voy a seguir perdiendo el tiempo en otras cosas.
Que paséis una buena verbena!
Fideuà (a la catalana) con squid y gambas
Bueno, después de tanta repostería, empezamos con las recetas high level, que hace tiempo que quieremos poner alguna pero no hemos tenido ocasión.
Aunque en Catalunya le llamamos a esto comúnmente fideuà, la fideuà original (la valenciana) se hace con fideos gordos de esos que tienen un agujero en medio. En el norte nos gusta más con fideos de los finos, y también se le llama rossejat de fideus. Por cierto, la receta original está aquí, traduzco más o menos libremente.
Esta va dedicada a la madre de miguev, que estaba interesada en esta receta, vamos p’allá.
Ingredientes para 2 personas más bien hambrientas, o sea pa jartarte:
- 600 ml de caldo de pescado
- 200 g de fideos del número 1
- 1 cebolla
- 3 tomates de los buenos (tipo pera o similar)
- 3 ajos
- 3 almendras
- 3 avellanas
- 100 ml de aceite de girasol
- 200 g de sepia o calamar, cortada en tiras finas
- gambas al gusto según la disponibilidad de la zona o del bolsillo de cada uno
Bueno, empezamos con la sepia o calamar (aquí en Irlanda ya es difícil conseguir un calamar, no te digo nada una sepia). Hay que hacer sudar a la sepia, para ello la metemos en agua fría en un cazo y se pone al fuego a temperatura mínima para que se vaya calentando poco a poco (unos 20 min, más o menos mientras hacemos el resto de pasos).
Rossejar los fideos: ponemos un ajo a freir en el aceite de girasol a poca potencia, cuando esté dorado añadimos los fideos y los vamos removiendo hasta que queden doraditos (rossos => rubios). Los escurrimos y los dejamos a un lado.
Caldo de pescado: si sois muy cocinillas lo podéis hacer hirviendo restos de pescado junto con las cabezas de las gambas. Nosotros lo solíamos comprar en tetra-brick, aquí lo hacemos con un cubito de concentrado, pero ya hemos visto que lo venden tipo tetra-brick en un super y la próxima vez probaremos con ese. Cuanto mejor sea el caldo más bueno saldrá el plato, así que es importante el tema. Hacer una picada con un poco de caldo de pescado, los frutos secos y los ajos que quedan. Añadirla al resto del caldo y calentarlo. Poner el horno a calentar a 200º.
En una paella que pueda ir al horno y que sea bastante ancha como para que los fideos quepan sin pelearse, freímos las cabezas de las gambas con aceite de oliva (25 cl). Cuando hayan soltado el jugo, las sacamos hacemos un sofrito con la cebolla picada y el tomate bien picadito (pista: primero se pone la cebolla y cuando esta esté hecha se añade el tomate).
Ahora viene la parte malabarista del tema, atentos porque tiene que estar todo sincronizado: la sepia, la podemos retirar del fuego y escurrir; el sofrito, lo ponemos a fuego fuerte; el caldo de pescado, hirviendo, y el horno a 200º: añadimos los fideos al sofrito y los removemos, añadimos la sepia y la removemos, añadimos el caldo de pescado hirviendo y lo removemos, añadimos las gambas las removemos y al horno 4 minutos.
Y ya está, los fideos al ser tan finos no necesitan más tiempo, y con el calor del horno veréis que se levantan y quedan como de punta (si hacéis zoom en la foto se puede apreciar).
Ah, imprescindible un buen cuenco de allioli para acompañar y, a poder ser, un vino blanco fresco.
Cookies de chocolate
Otra receta para esas tardes aburridas de domingo (sí, la tele los domingos es igual de mala en todos lados). Al lío:
Ingredientes:
- 1 taza y 1/4 de harina
- 1/2 cucharadita de levadura en polvo
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 taza de mantequilla
- 3/8 de taza de azúcar
- 3/8 de taza de azúcar moreno (vamos, en total 3/4 de taza de azúcar)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 huevo
- 1 taza de chips de chocolate (unos 100g, hay muchas variedades y marcas, nosotros usamos las de chocolate sin leche, plain, pero las podéis hacer de chocolate con leche si no os gusta el chocolate de verdad)
- 1/2 taza de nueces o alguna otra nut que os mole
Como siempre, el concepto “taza” es relativo, en este caso buscáis una taza en la que os quepa aproximadamente la bolsa entera de 100g de chips de chocolate. Nosotros hemos usado el mismo tamaño de taza que para las muffins de Fredi. Por cierto, os saldrán entre 20 y 30 cookies.
Empezamos tamizando la harina y la levadura y las mezclamos junto con la sal en un bol. Nosotros utilizamos self raising flour, que es harina que ya tiene la levadura incorporada, pero aún así le añadimos más levadura (que no falte de na) por si acaso, preferimos que salgan más esponjosas de la cuenta que no que salgan duras.
A continuación reblandecemos la mantequilla poniéndola un minuto en el microondas a poca potencia (o hasta que salga blandita). Este paso no es necesario si habéis tomado la precaución de sacar la mantequilla de la nevera con suficiente tiempo como para que no esté como una piedra (una hora o más). Con la mantequilla blandita añadimos el azúcar (nosotros lo molimos un poco para que no estuviera muy granulado, pero creo que no es necesario), y la vainilla y vamos batiendo hasta que quede cremoso. Entonces se añade a la mezcla el huevo y seguimos batiendo.
Llega el momento de mezclarlo todo: vamos añadiendo la harina a la crema poco a poco mientras seguimos batiendo hasta que os duela el brazo o veáis que ya está todo bien arrejuntao, lo que ocurra primero.
Con el brazo dolorido añadís las nueces y los chips de chocolate y los removéis bien.
Baking: mientras el horno se calienta hasta 190 grados, engrasáis ligeramente una bandeja de horno y vais poniendo bolas de masa de un tamaño aproximado de una cucharada. No hace falta que las aplastéis, con el calor del horno se aplastan y se expanden solas (tampoco las pongáis muy juntas o se os pegarán entre sí y acabaréis con una única cookie gigante). Las metéis en la parte baja del horno de 9-11 minutos, hasta que veáis que están doraditas. Las sacáis, las dejáis un par de minutos en la bandeja para que se acaben de hacer por debajo con el calor residual de la misma y luego ya las podéis poner a enfríar en una rejilla.
Están buenísimas con leche fría. Son superfáciles de hacer, pese al rollo de post que me ha salido, y el único efecto secundario serían las agujetas en el brazo al día siguiente
Os dejo una foto justo recién salidas del horno. Como observaréis, había varias sin chocolate, y es que tenemos a miguev de invitado e hicimos unas cuantas sólo con nueces para él, que es alérgico al chocolate.

Crumble de manzana para vagos
Dentro de la serie repostería para las tardes de invierno, vamos hoy con un típico crumble manzana, versión para vagos.
Ya hemos comentado en nuestra entrega anterior que aquí debe haber mucha afición a la repostería porque en los supers venden bastantes preparados para hacer distintos tipos de postres. Uno de ellos es el crumble mix. Con esta pasta te ahorras de hacer la parte difícil del crumble, que es la masa, y sólo tienes que currarte el relleno. Así que vamos p’allá.
Ingredientes:
- 4 manzanas, ácidas a poder ser
- 25g de mantequilla
- 50g de azúcar
- 1 cucharadita de canela (molida, claro)
- 1 paquete de Crumble Mix
Preparación:
Pelar y cortar las manzanas en gajos, quitándoles el corazón. Poner en una sartén a fuego lento la mantequilla, el azúcar y la canela. Remover hasta que se disuelva todo y añadir las manzanas. Mezclarlas bien con el almíbar y dejar cocer a fuego lento 15 minutos (si puede ser tapando la sartén, nosotros como no tenemos ninguna tapa nos fastidiamos).
Una vez las manzanas están hechas, seguir las instrucciones del crumble mix para hacer la tarta, que suelen ser algo así como: poner la fruta en una fuente, repartir el crumble mix por encima y meter al horno el tiempo indicado (20-30 minutos).
Y ya está, un delicioso crumble para postre. Va bien acompañarlo de helado de vainilla para compensar la acidez de la manzana o de nata agria para compensar si nos ha quedado muy dulce.
Ah, y como podéis ver en las fotos se come tal cual en el molde, no hay que darle la vuelta que no es una tarta tatin.


Galletitas de jengibre
Hoy hemos dado un paso adelante en nuestra integración en la comunidad y hemos hecho eso que todos los anglosajones hacen en esta época del año: galletitas de jengibre. La verdad es que con el tiempo de perros que hacía hoy ahora entendemos porqué esta gente es tan aficionada a la repostería: qué mejor forma de pasar una tarde de domingo en casa que haciendo galletas al lado del horno mientras afuera ves pasar a la gente luchando contra el viento. Qué idílico!!
Por supuesto, tenemos pruebas gráficas del atropello perpetrado contra esta costumbre centenaria y aquí os las dejamos. Ah, y por si a alguien le interesa, la receta:
Ingredientes:
100g de mantequilla- 125g de azucar (75g de azúcar moreno y 50g de blanco, o todo de un sólo tipo, o como os vaya bien)
- 1 yema (de huevo)
- 1/2 taza de miel
- 350g de harina con levadura incorporada (aquí ya la venden preparada, si no pues añadís un par de cucharaditas de levadura o bicarbonato)
1 cuchadita y media de jengibre en polvo- 1 cuchadita de canela en polvo
- Un pizca de sal (aunque a nosostros se nos ha olvidado)
Preparación:
Mezclar el azúcar con la mantequilla. Cuando esté bien mezclada añadir la yema y seguir batiendo. A continuación añadir la miel y mezclarlo bien. Agregar la harina, el jengibre y la canela (y la sal y la levadura si es el caso), tamizados a poder ser. Mezclarlo todo hasta que esté homogéneo (si vais echando la harina poco a poco es más fácil).
Una vez mezclado todo, envolver la masa en film de plástico y meterla en la nevera para que se endurezca. Al cabo de una media hora o así se saca, se hacen las figuritas (ya sabéis como va esto, se extiende la masa, se corta con un molde, etc) y se hornean de 12 a 15 minutos a 180 grados.








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