(ya lo veníamos diciendo desde hace tiempo)

Pingüino

Pasitos agigantados

Alan ha decidido independizarse. La semana pasada estábamos preparando el cuarto de invitados para unas visitas y de repente suelta:

- Yo quiero dormir en la cama roooja! – la cama roja es una cama individual de las de persona mayor que hay en el que iba a ser (y que ahora ya es) su cuarto.
- Perooo, vas a dormir aquí tu solito?
- Nooo, con vosotros.
- Pero es que nosotros tenemos nuestra cama en el otro cuarto, y aquí no cabemos todos.
- Podéis traer mi cuna.
- Y vas a dormir en la cuna?
- Noooo, yo en la cama roja! – después de hacernos cambiar la cuna de sitio, claro
- Y la cunaaaaaa???
- Para mamá
- Jeje, que no Alan, que ahí no cabemos. Si quieres puedes dormir aquí, pero nosotros tenemos que dormir en la cama grande.
- Okay!

Nosotros pensábamos que igual lo probaría y decidiría que no le gustaba (o nos echaría de menos, sniff) pero no, desde entonces ha dormido en su habitación tan contento.

En fin, una etapa se cierra y otra se abre y bla, bla (insertar tópico manido sobre lo rápido que crecen y demás). El cuarto año se presenta interesante…


Oh my…

A Alan le gusta ver el fútbol y el ciclismo… señor, qué estamos haciendo mal?
También ha aprendido a decir “Oh my god!”


Desayuno inusual

Alan ha decicido hoy desayunar pimienta.

Habéis leido bien, pimienta que no pimiento.

Es la segunda vez que lo hace. Al menos esta vez lo acompañó con weetabix.


2UP

Dos añitos ya!!! Como pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando entrábamos en el Rotunda en la sala de admisiones con bea chillando de dolor. Uno casi se olvida de estas cosas…

En fin, Alan ha pasado un cumpleaños estupendo. Le preparamos una tarta para llevar a la guarde y allí se la han zampado por la mañana, parece que les ha gustado mucho.

Sí, ha quedado un poco hundida por el centro, es que no acabamos de dominar el horno este.

Luego le hemos preparado otra mini-tarta, esta vez con un par de velitas, y hemos conectado en videconferencia con los abuelos para que le viera soplar las velas.

A ésta la verdad es que no le ha hecho mucho caso, supongo que vendría harto de comer de la guarde. Eso, o que estaba más interesado en jugar con sus regalos. Este año ha caído un colgante de madera super chulo para medir sus progresos en altura:

Una camiseta diseñada por nosotros mismos:

Y un carrito de la compra con alimentos para llevar que le ha hecho mucha ilusión, y del cual no hay ninguna foto decente, pero os dejo un link sponsorizado por si tenéis curiosidad.

Y hablando de medidas, hemos aprovechado para medirlo, la primera muesca en su medidor va a ir a los 82cm, y, lujo entre los lujos, pesarlo: 11,9 Kg!


Pasaporte irlandés

Nos ha llevado tantos meses que hemos tenido que hacerle varias sesiones de fotos a alan porque el niño ha cambiado bastante desde que empezamos el proceso hasta que lo acabamos. Pero bueno, en parte, si hemos tardado tanto ha sido porque nos lo hemos tomado con la calma, no había prisa, y en parte por algunas de las absurdidades que hay que hacer.

En la página de citizensinformation.ie lo explican bastante bien, así que no me voy a entretener mucho, sólo haré un resumen de nuestro periplo por si alguien se quiere animar.

Lo primero, los requisitos que hay que cumplir para pedir el pasaporte irlandés a un niño dependen del origen de los padres. Si no son irlandeses pero son de la EU, tienen que haber residido por 4 años en Irlanda antes del nacimiento. Nosotros llegamos en 2006 y alan nació en 2010. Check!

Para demostrar esto, hay que rellenar un formulario extra donde declaras que has estado viviendo al menos 4 años en Irlanda y que eres una buena persona y temerosa de dios (o algo así). Como no se van a fiar alegremente de tu palabra, así sin conocerte ni nada, te lo tiene que firmar y sellar una persona que te conozca y sea fiable. Ser fiable por lo visto sólo depende de tu profesión, y basta con ser abogado, notario, maestro, policía, médico o incluso cura para que se fíen de tu palabra. Hasta valen políticos, mucho criterio no tienen, la verdad. Total, en nuestro caso sólo hemos tenido contacto dentro de este tipo de colectivos con el médico, así que visita de bea al GP para firmar el papelito de marras.

Una vez cumplido el trámite extra por no ser irlandeses, el resto es el procedimiento estándar para todo el mundo, ir a buscar un formulario a la Garda, rellenarlo, adjuntar 4 fotos, ir otra vez a la Garda a que te lo sellen y enviarlo a la oficia de pasaportes por correo. Easy peasy? Pues no, porque como aquí tienen el problemilla de que no tienen DNI, pues no pueden fiarse de que eres quien dice ser. Así que, lo habéis adivinado, toca buscar a otra persona que sea fiable que nos firme este otro formulario. Así que aprovechamos una visita que tuvimos que hacer al GP de alan para que nos firmara la sección que dice que, efectivamente, somos los padres de alan.

Ahora sí, de nuevo a la garda con todo cumplimentado, allí nos sellaron el formulario (esto lleva ya más sellos y firmas que una solicitud para darse de alta de autónomos) y por correo a la passport office mediante el servicio de passport express (express relativo, significa que tardan menos de 10 días en hacerlo).

Y ya está? Pues no, porque nos llaman de la passport office (un domingo, para que luego digan que los funcionarios aquí no trabajan) que nos falta algún documento que demuestre que hemos estado aquí esos 4 años. Eeeeeh, a ver, si te tengo que enviarte un documento oficial, para qué narices me haces rellenar el primero formulario? Os lo podríais ahorrar!!! Total, que como bea no trabajó en 2006, y lo más fácil es enviar los P60 del trabajo, pues me toca ir al GP a mí esta vez, que me rellene de nuevo el formulario de marras, y lo vuelvo a enviar junto a mis P60. De paso aprovecho para adjuntarles una carta diciendo que en todo este tiempo que ha pasado nos hemos mudado, y que porfa-please actualicen la dirección.

Por fin, después de volver de vacaciones y pasar un par de semanas sin acordarnos del tema, un día pensamos, cómo estará lo del pasaporte? Vamos a la web a comprobarlo (te dan un código para que compruebes cómo está el proceso) y dice “entregado”. Cómo que entregado? Nosotros no hemos recibido nada. Eso es que no han cambiado la dirección, los muy $#@%% (culpa mía en el fondo por no llamarles para cerciorarme). Así que llamamos al anterior casero para decirle que si había recibido una carta que estábamos esperando y éste me dice que tendrá que preguntar a los nuevos inquilinos a ver.

Efectivamente, lo habían recibido en el piso anterior.

Significa eso que es irlandés? No estamos seguros. Según la página de citizensinformation.ie la nacionalidad y el pasaporte no tienen nada que ver ¿?

Bueno, ahora sólo espero que de aquí a tres años que hay que renovarlo la cosa no sea tan complicada (ya deberían tener todos nuestros datos, no? NO?) pero algo me dice que no ponga la mano en el fuego, por si acaso.


18 meses!

18 meses ha cumplido Alan esta semana, increíble lo rápido que pasa el tiempo, tanto que ya ni me acuerdo de la última vez que escribimos algo aquí, ah sí, fue hace 4 meses.

Buff, como pasa el tiempo, la de cosas que han pasado en estos cuatro meses. Para empezar, Alan está mucho más hablador ya. De hecho creemos que ha vuelto más charlatán de las vacaciones que hemos pasado en Portugal con los triskis. Empieza a decir “sí” (a decir que “no” lo aprendió rápido el tío), caca (a veces acierta cuando lo dice, es decir que se ha hecho caca, y a veces se toca el culo y dice caca, pero es una falsa alarma), ápol (manzana), cá (coche, también dice chuchu depende de cómo le dé), boool (pelota) “aaaah peeppa” (dibujos animados, no necesariamente peppa pig), elly (elly), “cheers” (salud). También se ha vuelto muy sociable y le dice a todo el mundo “hailla” (una mezcla entre hola y hello), baba (bye bye), yoyo (adiós, adiós, que debe ser diferente de bye bye porque hace un gesto distinto con la mano para una cosa y para la otra ^_^).

Ya come solito la mayor parte de las veces, y si intentas cogerle la cuchara protesta. Y ahora le ha dado por pedir música y bailar; se va al rincón de la cocina donde tenemos “el loro” y pide “más” para que le pongamos algo y cuando suena la música se agarra a un tirador de un cajón que hay por ahí y se pone a mover los pies, buenísimo.

Ah, nos ha dao por medirlo y todo: peso: 10,8 Kg, altura: 78cm.


Lovely weather, innit?

Estos últimos fines de semana el tiempo está acompañando bastante, tanto que ya hemos inaugurado la temporada de excursiones con un paseo al Irish National Stud y sus jardines japoneses hace un par de fines de semana. En realidad la idea era ir a los jardines, pero una vez allí vimos que la entrada era conjunta a las dos cosas así que recorrimos los jardines (muy chulos) y luego hicimos la visita guiada al criadero de caballos, que fue instructiva e interesante.

El sábado pasado quedamos en el centro con unos amigos e hizo muy buen día también. Y el domingo estuvimos un buen rato disfrutando del sol en el césped de delante de casa. Y eso que a alan no le convence mucho el tema del césped; no le gusta tocarlo con las manos, hasta el punto de que si se cae de rodillas o de culo te llama para que te acerques y poder levantarse apoyándose en ti, sin tener que tocar la hierba si puede evitarlo.

Hablando de alan, que hoy cumple catorce meses, ahora le están saliendo las muelas (cuatro de golpe, qué tío), con lo cual está un poco quejica a ratos, y se despierta algunas noches con dolor, pobre. Por lo demás está estupendo.

En cuanto a nosotros, ahora que nos estamos recuperando poco a poco de la fata de sueño (cómo mola dormir 7 horas seguidas!) volvemos a tener ánimos para hacer experimentos culinarios, organizar fiestecillas en casa e incluso escribir de nuevo en el blog! Todo un lujo.


Feliz, feliz en tu diaaa

Pues sí, acabamos de cumplir un añito! Un año ya desde que nuestras vidas cambiaron radicalmente, para mejor ;) . No voy a negar que en algunos aspectos hemos salido perdiendo: menos dormir, menos vida social, menos turismeo de fin de semana… y en otros ganando: más visitas familiares, más equipaje en los viajes, más tareas del hogar, más estrés, más caos, (estooo…, un momento!) Pero todo esto queda ampliamente compensado (la palabra del año!) por los pequeños grandes momentos que hemos vivido, y que acaban haciendo que queramos a esa cosita arrugada de poco menos de tres quilos que nos dieron hace un año más que a nada en el mundo.

Y después del momento subidón de azúcar, los avances, que hay mucho que contar.

Ya se levanta sin apoyarse en nada y da pasitos sueltos sin problemas cuando le interesa coger algo, o acercarse a algún objeto (como el correpasillo-máquina-de-arrasar-todo-lo-que-se-ponga-por-delante), siempre que no tenga un día vago claro, despacito pero seguro.

Una vez superado el tema locomotriz, ahora parece que está avanzando en sus habilidades comunicativas: ya sabe hacernos entender qué quiere señalando con la mano. Es más, si quiere algo y estamos sentados en el sofá viene hacia nosotros, nos empuja como diciendo “levanta el culo que quiero que me acerques hasta un objeto al que no alcanzo” y cuando lo coges en brazos va señalando con la mano hasta que le llevas a dónde a él le interesa. Buenísimo. Y además hacerse entender ya comprende varias palabras; a parte de papá y mamá que hace tiempo que parece que las entiende, ya hay otras palabras que cuando se las dices sonríe y pone cara de “sí, quiero de eso”, como agua, bottle o cama.

Y, ATENCIÓN!, hoy ha soltado su primera palabra! Aunque lleva ya semanas diciendo papapapá y mamamamá nunca nos ha parecido que lo dijera con intención de llamarnos a ninguno de los dos. Sin embargo hoy, cuando se ha despertado, a las 6 y poco de la mañana, tosiendo le he ofrecido agua para que bebiera y se aclarase la garganta pero, como aún estaba cabreado por haberse despertado, me ha apartado el vaso de un manotazo. Total que dejo el vaso en la mesita y cuando voy a cogerlo me dice el tío “aua”, y yo “WHAAAAAAAT???” (prometo que no me lo he inventado en un estado de semi-inconsciencia, bea también lo ha oído) lo cojo, le acerco el vaso y bebe. Igual ha sido casualidad, pero yo creo que lo decía con toda la intención.

Y para terminar, el desarrollo físico: le ha salido un octavo diente (el que le faltaba en la parte de abajo) y ya pesa 9,3 kg. Queda pendiente para otro día medirlo.


11 meses…

… y medio. Sí, ya sé que se han pasado dos semanas, pero es que la cuesta de enero se nos ha hecho muy cuesta, en el sentido de no tener tiempo para nada, vamos, que este primer post del año es a día 31.

En fin, a lo importante. Alan ya está que se sale, es capaz de dar aguantarse de pie sin problemas, incluso sin casi tener que concentrarse en ello: puede dar palmitas o estar jugando con un juguete a la vez, hasta que se distrae más de la cuenta y se cae de culo :P . Además es capaz de dar dos o tres pasitos seguidos antes de lanzarse de cabeza sobre ti (sin miedo al peligro, la ignorancia, que es muy atrevida).

Juer, a todo esto se nos ha olvidado pesarlo y medirlo, a ver aproximadamente, peso: ya empieza a tener barriga cervecera, este mes ha empezado a comer como una lima, debe estar pegando un estirón de esos o algo. Altura: ya llega de puntillas a coger cosas de la mesa del comedor, o más que a coger, a empujarlas y tirarlas al suelo (o al menos a intentarlo, de momento hemos sido más rápidos que él), ya no se puede dejar nada cerca de ningún borde. Dientes: se ha quedado con sus 7 dientecitos, ninguno nuevo en este mes y medio, con los que tiene le bastan para mordisquearlo todo.


9:45

Nuevo record.

Ayer Alan quiso celebrar su cumplemés haciéndonos un regalo: anoche, y sin que sirva de precedente, ha dormido 9:45 horas del tirón. Es la primera vez que duerme tanto en su vida.

A ver si le coge el gusto y va repitiendo la hazaña de vez en cuando.


10!

El peque cumple hoy 10 meses, dos dígitos ya! Cómo pasa el tiempo, su primer cumpleaños está ahí, a la vuelta de la esquina.

Ha habido unas cuantas novedades este mes. Para empezar, ya come la comida de la guarde, y parece que le encanta. Hasta ahora le daban de comer lo que nosotros le hacíamos e íbamos introduciendo nuevos alimentos poco a poco y de forma controlada para ver cómo le sentaban. La semana pasada pensamos que ya había probado suficiente variedad como para empezar a probar lo de la guarde, así que ya ha empezado a comer cottage pie, chiken curry y otros “platos típicos” de la zona.

También le hemos comprado sus primeros zapatos de verdad, con refuerzos en la puntera y en los talones, ideales para esta edad en la que se pasa el día levantándose y agachándose agarrado a cualquier cosa que pille. En la tienda hasta le hicieron una foto con sus primeros zapatos y le dieron una tarjeta conmemorativa, todo un acontecimiento!

Le encanta hacer palmitas y medio hace los cinco lobitos, por si alguien se lo estaba preguntando ;) , y en la guarde dicen que se está volviendo más independiente (más?) y se pasa el día dando vueltas a la habitación con su amiga Alice, o lanzándose en plancha a la piscina de bolas para a continuación tirar todas las bolas fuera y reírse. Es un terremoto!

Esta vez, y sin que sirva de precedente, tenemos medidas, ya que la semana pasada fuimos al médico a la revisión de los 10 meses; peso: 9 Kg, altura: 68,5 cm, dientes: 7, bolas: 2


y van 9

Ayer Alan cumplió 9 meses y está hecho un fiera: ya se agarra a la mesa del café y es capaz de caminar alrededor de la misma, o pasar de la mesa al sofá como si tal cosa. Y le encanta nadar, ya hemos hecho 9 clases de natación y hemos renovado para otras 10 ya que el tío se lo pasa pipa. Ya empieza incluso a saberse algunos movimientos, por ejemplo cuando lo sientas en el borde de la piscina se ríe esperando el salto al agua que viene a continuación. Eso sí, odia nadar boca arriba (de hecho odia ponerse boca arriba para lo que sea).

También ha hecho progresos en el habla, al rango de sonidos que tenía hasta ahora ha añadido una nueva sílaba: yoyoyoyó. Y también ha aprendido a hacer el indio, que es taparse la boca a la vez que hace uauauauauaá.

Y nada más de añadir, ni idea de cuanto mide, pesa, etc.


Ocho!

Hoy Alan cumple 8 meses y ya está hecho un terremoto: gatea, se quiere subir a todos sitios a cogerlo y morderlo todo.

A nosotros, como siempre, nos ha pillado sin preparar (que no desprevenidos, porque hacía un tiempo que se veía venir) y aún tenemos que hacer que la casa sea niño-proof (o niño-safe, según como lo quieras ver, aunque para eso habría que acolchar todo el suelo, que con la manía que tiene de subirse a todo ya se ha llevado un par de chichones). Así que este fin de semana nos toca coger todos los objetos a los que les tengamos algo de aprecio y colocarlos a cierta altura, asegurar las puertas de los armarios para que no las pueda abrir, etc. Creo que nos va a tocar hacer una visita al Ikea.

Resumen: peso: ni idea, altura: ni idea, dientes: 5 y otro casi fuera, ya gatea, no habla pero dice tatata, papapa, mamama y hace sonidos guturales como si estuviera cantando un single de Sepultura.


Coleccionando virus

Mucho había durado, después de 3 semanas en la guardería Alan ha pillado la primera infección. Ha tenido mocos unos cuantos días y al final le bajaron a los pulmones, así que llamamos al médico. Nada serio, un antibiótico un calmante y quedarse en casa un par de días. Ahí va uno de mis días de vacaciones, esos que me guardé para estos casos. Por suerte Alan es bueno tomando medicamentos y no pasa un mal rato; menos cuando le toca de madrugada, que entonces sí que se cabrea.

Nota positiva, no es alérgico a la penicilina. Por otro lado, txema ya ha caído, así que tengo muchos números para ser la siguiente.


Siete meses y tres dientecitos

Hoy hemos ido a llevar a Alan a la visita rutinaria de los 7 meses con la public nurse, y está estupendo. Pesa 8,350 kg y no sé cuánto mide porque no nos hemos acordado de preguntar, pero lo que sí hemos visto esta mañana es que le está saliendo un tercer diente, uno abajo al lado del primero que le salió. El segundo le va saliendo desde hace un par de semanas, uno de los de arriba, así que ya pega unos bocaos que pa qué (preguntadle a bea).

Durante la visita también le han hecho una prueba de audición, y oye por las dos orejas sin ningún problema. “He’s very sharp” ha dicho la enfermera. Goood!

Hago un resumen? Venga va:

Peso: 8,350 kg; altura: ya lo miraremos en casa; dientes: 3; habla: no, pero suelta parrafadas de vez en cuando que sólo él entiende; está a punto de gatear, le falta ná para ser oficialmente un peligro.


Un nuevo año ajetreado

Siempre empiezo el año en septiembre, y este con más razón. Después de 7 meses he acabado la baja maternal. Eso se traduce por un lado en volver a trabajar y por otro en dejar al pinguino en la guardería.

Lo que más me preocupaba era dejar al enano, al fin y al cabo he empezado en tantos trabajos de cero que esto no iba a ser peor.

Alan, está como una rosa. Le gusta estar en sitios nuevos y con gente nueva así que eso no era un problema. Lo único que tardó una semana en habituarse a comer y dormir en la guardería, y a partir de ahí todo bien. Vamos probando distintas combinaciones de alimentos poco a poco y de momento no va nada mal. Esta semana toca patata, después de un comienzo un poco desastre, esperamos que mejore. Si no, pues a otra cosa, será por alimentos! Por otro lado, aprofitem la vinentesa para ver si conseguimos que en casa también duerma en la cuna él solo ¡que no nos pase nada!

Respecto al trabajo, efectivamente, no ha sido tan malo: algunas caras nuevas, muchos cambios en los proyectos que llevaba, y básicamente todo sigue igual. Después de un par de días de actualizar el ordenador y charrar con la gente, ya estoy en plena faena y con un proyecto nuevo sólo para mí. Promete ser interesante. De momento ya he pedido las vacaciones de este año, que no se diga.

Poco a poco me voy acostumbrando a ser persona otra vez. Me veo disfrutando del silencio mientras camino por el canal hacia la oficina, jaywalkeando cuando me parece oportuno ¡cuánto tiempo!

Así que eso es todo por hoy.

P.D: Este post lo debo de hace días, pero hasta que no he empezado a trabajar no he dispuesto de tiempo libre. Hay que joderse.


Un diente!!

Un post rápido de actualización de un par de cosas que se nos quedaron en el anterior.

Primero el peso, 8,1 kg, está estupendo para su edad.

Segundo, y más importante, le está empezando a salir un diente! Casi no se ve, pero si le dejas que te muerda un dedo se nota el pincho en la encía de abajo. Lo malo es que el diente le debe molestar, porque el pobre está un poco más quejoso de lo habitual, aunque eso también puede ser por las vacunas de los 6 meses que le pusieron el miércoles, tres banderillas le cayeron al pobre. Veremos cómo progresa el tema.


Alan: medio año

Ya tenemos un pingüino con seis meses rondando por casa. Está fuerte, grande y cabezón como su padre.

Ya ha aprendido a darse la vuelta difícil, como dice Bea, de boca a arriba a boca abajo, pero la fácil se le resiste. Conclusión, si mientras duerme se gira boca a bajo, se despierta llorando desconsolado.

Ayer probó su primera fruta, un trozo de manzana; lo estuvo mordisqueando un rato y no le hizo ascos, buena señal. Seguramente se habría comido más si no hubiera estado tan dura. Para acabarlo de apañar estaba verde, verde, pobre. Hoy hemos probado con un trozo de plátano ¡todo un éxito!  No lo ha soltado hasta acabárselo y comía con un afán…

Resúmen: peso más de 7,5 kilos (aún no lo hemos pesado esta vez), mide 66 cm, suelta carcajadas todos los días y se sigue comiendo todo lo que pilla. No habla, está soltando sílabas de vez en cuando, muchos nas y tas. No anda, pero ya empieza a querer gatear, aunque para atrás.


5 mesecitos

Ayer Alan cumplió cinco meses ya. En este último mes han habido algunas novedades, para empezar cambiamos el cuco del carro grande (alias el tanque) por la silla de paseo, ya que parece que no le gustaba ir tumbado boca arriba, eso de ver siempre el mismo paisaje le aburre y protesta. Además ya se aguanta bastante sentado, y en la nueva silla puede ir todo erguido y mirándolo todo, es un cotilla.

También le hemos ampliado la cuna, ha pasado de la mini-cuna a la cuna full size (alias el submarino), que es enorme y a él se le ve pequeñito, pobre.

Medidas: peso aprox. 7,5 kg, longitud aprox. 66 cm

No habla pero se ríe a carcajadas, y muerde todo lo que se pone a su alcance, lo cual incluye sus propios pies, que es el último truco que ha aprendido esta semana.


Clasificados

Regalo despertador preciso como él solo.

Alarma pre-programada a las 5:00 am.

Interesados dad un toque.

P.D: En cuanto averigüe dónde lo tiene escondido Alan le hago unas fotos.


Alan 0.4

Hoy Alan cumple 4 meses.

Doy fe que de pequeños se les coge cariño y ya estás perdido. Y empiezas a decir eso de… pero compensa.

Resúmen: peso 7 kilos aprox, mide 61 cm, suelta carcajadas esporádicas y tiene cosquillas. No habla. No anda.


Alan 0.3

Buff, un mes desde el último post, como podéis imaginar hemos estado muy ocupados.

Hoy Alan cumple 3 mesecillos, y este último mes se ha dedicado a sus pasatiempos favoritos de encandilar a los abuelos y volvernos locos a nosotros. Bueno, a nosotros también nos encandila con sus sonrisillas y sus “ajo” y “guuu”, incluso empieza a soltar alguna carcajada, la verdad es que es un encanto cuando no está cabreado :D .

Por suerte parece que los gases que tenía las primeras semanas han remitido y ya no llora tanto ni mucho menos, así que ya no está mayormente cabreado. Ahora lo que le cuesta es dormirse, y cuando se despierta a las 3 de la mañana y te suelta un par de sonrisas es muy mono, pero eso significa que está completamente despejado y que estás jodido para volverlo a dormir. Así que después de tres meses de eXtreme Parenting(tm) ahora estamos en proceso de ponerle cierta rutina, lo cual se supone le tiene que ayudar a dormir mejor, veremos como va.

Y a parte de comer y dormir, bea lo lleva a clases de masajes para bebés y pilates con “mixed results” que dicen: las de masajes le gustan y se ríe mucho cuando se los estás haciendo, pero las de pilates no tanto, debe considerar que bea ya hace bastante ejercicio cargando con él todo el día y no necesita estar atenta a toda la clase.

El típico resumen: peso aprox. 5,9 kg, sonríe mucho e incluso se ríe, no habla (al menos nada inteligible, sí que suelta alguna parrafada de vez en cuando), no camina (aunque tiene las patorras muy fuertes, cuando se pone tieso casi parece que se pueda mantener de pie el tío).


El parto de Alan dos meses después

Alan cumple 2 meses y está hecho un roble. Ya se entretiene un ratito mirando de aquí para allá; no tiene tantos gases como al principio y duerme algo mejor. Sólo falta que nos deje dormir a nosotros un poco más, por pedir que no quede :)

Aprovecho que parece que seguirá durmiendo un rato, para contar cómo fue el parto.

El domingo sobre las 6 de la tarde, tras tres o cuatro retortijones (o eso creía yo), y unas cuantas contracciones cada 15 minutos, nos dimos cuenta que Alan había decidido salir. Así que nos preparamos para lo que iba a ser una larga tarde-noche. En un par de horas la frecuencia de las contracciones era de 5-6 minutos, y los alaridos llegaban ya hasta Dundrum town center, así que txema decidió que nos íbamos al hospital antes que los vecinos llamaran a la garda. He de decir que yo no las tenía todas conmigo, temía que estuviera dilatada de sólo 1 ó 2 cm y me mandaran para casa. Menos mal que nos decidimos a ir: el viaje, aullando cada 3-4 minutos y con la pata en el techo, fue épico; medía lo que nos quedaba por llegar no en tiempo sino en número de contracciones que me quedaban. Después de media horita llegamos y me dije a mí misma que de allí no me movía ni diós, se pusieran como se pusieran.

Una vez allí me metieron en un box donde iban a evaluar si estaba o no de parto. Un momentito que ahora vienen a atenderte, me dijeron; no tardarán mucho, le comenté a txema, en cuanto me venga otra contracción los tenemos aquí. Efectivamente, en un minutito escaso apareció alguien comentando que tenían una chilladora, y que no me preocupara que chillara tanto como quisiera ¡como si lo fuera evitar!

Me dieron un gas calmante, que me iba quitando lo más duro pero a cambio me atontaba bastante. A pesar que como me temía, estaba dilatada de poquito (2 cm), me catalogaron en seguida como “de parto”. Rompí aguas, y no estaban limpias, lo que podía significar que el niño estaba estresado así que me mandaron a la sala de partos directamente en lugar de la habitación.

Una vez allí, y visto que no podía soportar el dolor y que aún quedaba mucho, nos acabamos decidiendo por una epidural. Para entonces estaba de 4 cm y tenía monitorizado el latido del niño permanentemente. Como al médico le parecía que el proceso iba lento, me pusieron oxitocina para acelerarlo, pero Alan no debió entenderlo así, porque decidió tomárselo con más calma y bajar el ritmo de los latidos. Así que quitaron la oxitocina, y en vista que seguía a su ritmo, parece que ha salido a imagen de su padre, al final optamos por una cesárea. A todo esto eran las 3 de la madrugada pasadas del lunes.

Me llevaron al quirófano, me aumentaron la dosis de epidural y después de asegurarse que no sentía nada (casi me duermen por completo), y con txema a mi lado, sacaron a Alan a las 3:59. Al menos no nació en San Valentín :) . Una pena que no tengo fotos del niño recién salido todo sucio, pero la cámara se quedó en el cuarto. Una vez le despejaron las vías respiratorias a Alan me lo dejaron unos segundos encima mío y en seguida se lo dieron a txema. A mí me pusieron unas vendas compresivas y me llevaron a recuperación, donde por fin dejé de pasar frío.

40 minutos más tarde me reuní con ellos, drogadísima y feliz, al fin y al cabo lo habíamos conseguido ¡¡prueba superada!!

Lo que ocurrió a continuación será contado en otra ocasión, que el post está quedando muy largo y el pingüino me reclama.


Revisiones y más revisiones

Bueno, pues desde el último post de información del estado de Alan ya nos ha dado tiempo a hacer varias revisiones, así que iría tocando hacer otra actualización.

Hace dos semanas nos tocaba la revisión de las seis semanas, tanto para el niño como para mí. La del niño la podía hacer o bien el GP o el pediatra, la diferencia es que una es gratis (la paga el gobierno, vamos) mientras que la otra nos tocaba pagarla a nosotros. Como somos primerizos en ésto decidimos picar y pagar al pediatra, total VHI nos devuelve luego gran parte del coste, y ya que yo tenía que ir al Rotunda para mi revisión pues pusimos la visita el mismo día y así aprovechamos el viaje.

Primero tocó pediatra, el niño está estupendo, pesaba 4,77 kg y medía 60 cm ya. Luego me tocó a mí. La cicatriz está perfecta y yo estoy ya casi recuperada. Sólo la circulación está todavía resentida del embarazo y aún no se me ha recuperado del todo. Por lo visto es normal y puede tardar otras 6 semanas en estar perfecta.

Como ya he comentado, dentro del programa de seguimiento del embarazo que paga el gobierno se incluía también la visita de las seis semanas por parte del GP así que, ya puestos, pedí hora con mi GP para que nos viera también, y la semana pasada fuimos a ello. Volvieron a pesar a Alan (5,070 kg, a 300 gm por semana!, no lo midieron) y a mirarme a mí y todo muy bien.

Ahora la próxima cita médica son las vacunas de los dos meses, que le tocan de aquí otro par de semanitas.

Resumen: peso 5,070kg, ya sonríe (sólo cuando está de buenas, con hambre no conoce ni a su madre), no habla pero lo intenta (y se cabrea cuando los muñecos no le contestan) y no camina.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.